Para limpiar el parquet basta con quitar el polvo a menudo (aspirador con cepillo suave o mopa de microfibra en seco) y fregar una vez por semana con una mopa muy escurrida y jabón neutro para madera. El agua es el mayor enemigo del parquet: nunca debe quedar encharcada. Y no uses lejía, amoniaco, vinagre a diario, aceite de oliva ni limpiadoras de vapor.
A partir de ahí, el cuidado depende del acabado de tu suelo, barnizado o aceitado, y de si es madera de verdad o un laminado. Te lo explicamos todo, con lo que vemos en las casas donde instalamos y mantenemos parquet.
Rutina de limpieza del parquet
| Cuándo | Qué hacer | Con qué |
|---|---|---|
| A diario o cada pocos días | Quitar polvo y arenilla | Aspirador con cepillo de cerdas suaves o mopa de microfibra en seco |
| Una vez por semana | Fregar | Mopa de microfibra muy escurrida y jabón neutro para madera (o el del acabado: barniz o aceite) |
| Al momento | Secar líquidos y manchas | Paño absorbente; nunca dejar agua encharcada |
| Cada pocos meses | Renovar la protección | Renovador para barniz o aceite de mantenimiento, según el acabado y el uso |
| Cuando el desgaste llega a la madera | Lijar y volver a barnizar o aceitar | Trabajo profesional |
Cómo limpiar el parquet paso a paso
- Primero, el polvo y la arenilla. Aspira con el cepillo de cerdas o pasa la mopa en seco antes de fregar: la arena que se arrastra con la fregona raya el acabado como una lija.
- Prepara el agua. Agua templada o fría (no caliente) con la dosis de jabón neutro para madera que indique el envase. Más jabón no limpia más: deja película y mancha.
- Escurre mucho la mopa. Tiene que quedar apenas húmeda. Mejor una mopa plana de microfibra que una fregona de tiras, que suelta más agua.
- Friega en el sentido de las tablas. Así se recoge mejor la suciedad de las juntas y no quedan marcas.
- Ventila y deja secar. El suelo debe secarse en pocos minutos. Si tarda, había demasiada agua.

Parquet barnizado o aceitado: cómo se limpia cada uno
Es la diferencia más importante, y se nota a simple vista: el barnizado tiene una película que brilla más o menos (mate, satinado o brillo) y en la que el agua forma gotas; el aceitado tiene un aspecto más natural y mate, y la madera absorbe un poco una gota de agua.
Parquet barnizado
Friega con jabón neutro o con un limpiador específico para parquet barnizado. Cada pocos meses, o cuando lo veas apagado en las zonas de paso, aplica un renovador o abrillantador para barniz: rellena microarañazos y devuelve el brillo. Cuando el barniz se ha gastado hasta la madera, ya no basta con limpiar: toca lijar y volver a barnizar.
Parquet aceitado
Usa un jabón para suelos aceitados (jabón natural), que limpia y nutre a la vez; los limpiadores para barniz pueden resecarlo. Cada cierto tiempo, según el uso y lo que indique el fabricante, se aplica aceite de mantenimiento. Su gran ventaja: una zona rayada o desgastada se repara localmente, sin lijar toda la habitación.

Según el tipo de suelo
- Parquet macizo y multicapa: se limpian igual, porque lo que se pisa es madera con su acabado. Lo que cambia es el barniz o el aceite. Si no sabes qué tienes, mira el repaso de los tipos de parquet.
- Suelo laminado (tarima flotante sintética): no es madera y no se puede lijar ni aceitar. Limpieza con mopa muy escurrida y limpiador para laminados; el peligro es el agua en las juntas, que hincha el tablero.
- Suelo vinílico: aguanta bien el agua; jabón neutro y fregona normal.
- Tarima exterior: es otro mundo (sol, salitre, cloro). Lo contamos en la guía de parquet exterior.
Qué no usar nunca en el parquet
- Lejía y amoniaco: atacan el barniz y el aceite y pueden manchar la madera.
- Vinagre a diario: es ácido. Un chorrito puntual en el agua no es grave, pero usado siempre apaga el barniz y reseca el aceite.
- Aceite de oliva o ceras caseras: dejan una película grasa que resbala y atrae la suciedad, y luego impiden que se adhiera un barniz o un aceite profesional.
- Limpiadoras de vapor: meten calor y humedad en las juntas; la madera se hincha y el acabado se levanta.
- Estropajos, lana de acero y polvos abrasivos: rayan el acabado.
- Demasiada agua: encharcar el suelo es la causa más habitual de tablas abombadas y juntas abiertas.
Cómo limpiar el parquet muy sucio o para que brille
Si el suelo está apagado o pegajoso, casi siempre es película de jabón acumulada, no suciedad. Friega una o dos veces solo con agua templada y la mopa muy escurrida, y después vuelve a la dosis correcta de jabón. Si sigue sin brillo en el parquet barnizado, aplica un renovador; en el aceitado, una mano de aceite de mantenimiento.
Para el brillo, la regla es la misma: el brillo lo da el acabado, no el producto de limpieza. Los «abrillantadores» que no son para parquet suelen dejar capas que luego cuesta quitar.
Manchas y arañazos
Lo más importante es actuar rápido: seca cualquier líquido al momento con un paño absorbente. Para manchas de grasa o de calzado, un poco de jabón neutro en un paño húmedo y secar enseguida. El vino o el café, si se secan rápido, no suelen penetrar en un suelo bien barnizado.
Para las rayas superficiales y los arañazos tienes una guía completa con soluciones caseras: trucos caseros para quitar arañazos del parquet.
Robot aspirador y friegasuelos en el parquet
El robot aspirador es un buen aliado: quita la arenilla a diario antes de que raye. El robot friegasuelos solo si permite regular el agua al mínimo y la mopa sale casi seca; si deja el suelo mojado, mejor usarlo solo para aspirar. En laminados hay que vigilar más las juntas.
Después de acuchillar o barnizar el parquet
Un barniz recién aplicado tarda en curar del todo aunque al tacto esté seco. Respeta los plazos del fabricante del barniz: en general, pisar con cuidado al principio, esperar unos días para volver a colocar los muebles (levantándolos, sin arrastrar) y bastante más para poner alfombras y fregar con agua. Mientras tanto, solo aspirador o mopa en seco.
Mantenimiento del parquet: lo que más alarga su vida

- Fieltros en las patas de sillas y muebles, y revisarlos cada cierto tiempo porque se gastan y cogen arenilla.
- Felpudo en las entradas, sobre todo las que dan al jardín o a la terraza: la arena es la lija del parquet.
- Humedad estable: la mayoría de fabricantes recomiendan mantener la humedad relativa entre el 40 % y el 60 %. En verano con aire acondicionado y en invierno con calefacción el ambiente se reseca; en casas de costa cerradas, se humedece.
- Cortinas o estores donde el sol pega directo muchas horas, porque la luz cambia el color de la madera.
- Nada de tacones finos ni ruedas duras en sillas de oficina sin protector.
Casas de costa y villas que pasan tiempo cerradas
En Marbella y Sotogrande es habitual que una casa pase semanas cerrada. La humedad sube, la arenilla de la playa entra en cada visita y el sol del sur castiga los ventanales. Ayuda dejar un deshumidificador o ventilación programada, poner felpudos en todas las salidas al exterior y revisar el acabado de las zonas de paso una vez al año. Si gestionas varias casas o una obra recién entregada, nuestro equipo se encarga del cuidado, la limpieza y el mantenimiento de los suelos que instalamos.
Preguntas frecuentes sobre la limpieza del parquet
¿Se puede fregar el parquet con agua?
Sí, con la mopa muy escurrida y sin dejar agua en el suelo. Lo que daña el parquet es el agua encharcada o que se queda en las juntas, no la humedad de una mopa bien escurrida.
¿Agua fría o caliente para fregar el parquet?
Templada o fría. El agua caliente favorece que la madera absorba humedad y puede dejar marcas en algunos acabados.
¿Es bueno limpiar el parquet con vinagre?
No como costumbre. Es ácido y, usado a menudo, apaga el barniz y reseca el aceite. Mejor un jabón neutro específico para madera.
¿Cada cuánto hay que fregar el parquet?
En una casa normal, una vez por semana; el resto de días basta con aspirar o pasar la mopa en seco. Fregar a diario no lo deja más limpio y lo expone a más humedad.
¿Cómo sé si mi parquet necesita lijarse?
Cuando en las zonas de paso se ve la madera gris o sin protección, el agua deja de formar gotas en un suelo barnizado o hay rayas que han llegado a la madera. En ese punto, limpiar ya no basta.
¿Tu parquet necesita algo más que una limpieza?
Si está apagado, rayado o con zonas desgastadas, cuéntanos cómo está tu suelo o llámanos al 952 777 443 y te asesoramos sobre la mejor forma de recuperarlo.

